Seres navideños: Papá Noel

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Sé que a mucha gente le encanta la navidad y por eso he pensado que podría estar bien dedicar estas fechas a personajes y criaturas de las distintas culturas que se relacionan con la navidad. He querido empezar por Papá Noel, debido a que es el más conocido a nivel internacional, pero pronto aparecerán otros personajes mucho menos conocidos e igual de interesantes.

Tengo que admitir que yo soy un poco Grinch (No os perdáis los siguientes artículos si queréis saber más sobre él). No me gusta la navidad y no lo digo por la típica excusa de que me parece una fecha consumista, no. De hecho, me encantan los regalos, podéis hacerme regalos siempre que queráis. Simplemente, no es mi época favorita del año. Sin embargo, a muchas de las personas que me importan sí que les gusta, así que me esfuerzo para que sean días preciosos para ellos. ¿No es de eso de lo que debería ir la Navidad?

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Un beso a quienes me soportan en estas fechas.

Uno de los orígenes de Santa: Nicolás de Myra/Bari

Espera, ¿uno de los orígenes? ¿Es que hay varios? Pues sí, como suele pasar con casi todas las cosas que tienen una larga tradición, esta se ha ido formando cogiendo un poquito de aquí, otro de allá… Y con la leyenda de Papá Noel pasa lo mismo. De varias raíces muy distintas se forma lo que hoy todos tenemos en mente al pensar en este personaje bonachón. Os cuento un poco:

Lo que hoy conocemos como Papá Noel o Santa Klaus es una figura que ha ido evolucionando a los largo de los siglos, pero que, como muchas otras veces, tiene su base en una persona real. En este caso hablamos de un obispo turco (Y que la gente vaya a buscarlo a Laponia… ) que vivió en el siglo IV: Nicolás de Myra, patrón de Rusia, Grecia y Turquía. De él salió el mito de Santa Klaus (Nicolás=Klaus). Hijo de familia adinerada, al morir sus padre puso la fortuna familiar al servicio de los necesitados y acabaría siendo obispo de la ciudad de Myra.

Ojo, que también tenía su lado oscuro. Para luchar contra el paganismo hizo derrumbar un templo a la diosa Artemisa, entre otros edificios paganos. Era un gran especulador y orador y se dice que tenía un fuerte carácter cuando se trataba de defender a los necesitados. Tras su muerte, sus restos fueron trasladados a Bari (Italia) donde se creó la leyenda de que concedía numerosos milagros.

Su fama viene de una historia (no sé si real o imaginaria, pero desde luego influyó en la creación del mito de Santa Klaus) en la que un hombre muy pobre tenía tres hijas a las que no podía casar por no tener dinero para su dote. Entonces, Nicolás, se coló por una ventana mientras dormían y les dejó en secreto una bolsa llena de oro a cada una de ellas dentro de los calcetines que las niñas habían puesto a tender.

San Nicolás llega a occidente…

En el Imperio Romano existía una celebración en diciembre en honor a Saturno en la cual los mayores daban regalos a los niños. Existían además otras leyendas similares, como el hada Befana en Italia. En la Península Ibérica existían también varias tradiciones anteriores, la más conocida puede ser el Tió de Nadal que es un tronco al que hay que apalear para que de regalos y dulces (Si me lee algún catalán o aragonés familiarizado con esta tradición, por favor, que la explique en un comentario mejor de lo que lo he hecho yo); en el País Vasco y Navarra existe la leyenda del carbonero Olentzero; y en Galicia existía el Apalpador, quien tocaba las barrigas de los niños y dejaba castañas a los flacos para que engordaran y carbón a los gorditos para que mantuvieran la casa caliente.

San Nicolás, con el tiempo, fue asemejándose a estas tradiciones locales y poco a poco se fueron fundiendo, cogiendo rasgos la una de la otra.

… y se va al Nuevo Mundo

Ya entrado el siglo XVII, los holandeses llevaron la tradición de San Nicolás (para ellos Sinterklaas), quien era su patrono, hasta Nueva Amsterdam (Actual Nueva York). El escritor Washington Irving fue quien transcribió el nombre al inglés como hoy lo conocemos: Santa Klaus, y el poeta Clement Clarke Moore, usando al personaje de Irving, escribió un poema en el que definiría la leyenda actual de Santa Klaus: un hombre gordo, ágil, que viaja en un trineo llevado por renos y hace regalos a los niños en la víspera de Navidad. El dibujante alemán Thomas Nast fue quien plasmó la vestimenta y la barba para unas tiras navideñas. Poco quedaba ya de San Nicolás de Myra.

La leyenda regresaría a Europa, uniéndose al personaje de Papá Navidad que aquí vestía de blanco y dorado.

Globalización del personaje

Casi todo el mundo ha oído la historia de que la culpa de que Papá Noel vista de rojo es de Coca-Cola y que antes era un duendecillo verde, pero esto no es del todo correcto. Es decir, es cierto que la marca de bebidas popularizó este atuendo, pero no lo inventó. Hay imágenes anteriores que le asignan estos colores, como el ya mencionado Thomas Nast. Hasta ahora no había habido un color concreto para su vestimenta. Por tanto, Coca-Cola ayudó a popularizar esta imagen debido a que eran los colores que más representaban a la marca, pero no inventó nada.

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¿Hay alguna tradición navideña especial en tu familia? ¿Cómo se celebra en tu zona?

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