La represión de la homosexualidad

Un comentario

La Inquisición es una institución famosa por su intolerancia en muchos aspectos. Sin embargo cuánto de lo que se cuenta es cierto es un tema que genera interminables debates. Ya hablé de la pena de muerte en la hoguera en un artículo anterior. Hoy quiero hablar de algo un poco más actual, como es el tema de la homosexualidad.

A diferencia de otros delitos como la curandería y los sortilegios, en los que el punto de mira estaba notablemente enfocado en la mujer, la represión de la homosexualidad se enfocó casí por completo en castigar la homosexualidad masculina. Las fuentes sobre la homosexualidad femenina y sus castigos son tan escasas, que casi podríamos dudar de que existiera (pero no dudamos, otras fuentes y la propia lógica, dictaminan que el lesbianismo no es un invento del siglo XXI).

La pecaminosa ciudad de Sodoma

Y es que es en la biblia donde encontramos la razón de tanta represión hacia la homosexualidad masculina. Es en el Génesis cuando se gana el nombre de “sodomía” al pecado, al referirse al suceso en el que un grupo de hombres rodea la casa de Lot en Sodoma para exigir que les fueran entregados unos jóvenes (que eran en realidad dos ángeles) para yacer con ellos.

4. Pero antes de que se acostasen [Lot y los dos ángeles], rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.

5. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.

6. Entonces Lot salió  a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras de sí,

7. y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.

8. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.

Génesis 19:4-8

Ignoremos por el momento el 8.º versículo, que daría para un artículo aparte sobre el trato de las mujeres en la biblia (¿os interesaría?) y centrémonos en el tema que estamos tratando. Aunque sé que más de uno se sentirá tan satisfecho como yo al saber que a las hijas de Lot no les pasó nada y que él, en cambio, recibió una paliza por parte de los sodomitas (o sodomanos, ¿sodomuenses?) quienes, para mi gusto, se merecen un fuerte aplauso por ello.

Biblia - 43 - La estatua de sal
Lot y su familia debían irse sin mirar atrás mientras la ciudad era destruida. La mujer de Lot no cumplió su palabra y fue convertida en una estatua de sal. A lo mejor lo consideró mejor opción que seguir viviendo junto a su marido.

 Volviendo al tema. Si bien es ahí donde se menciona el pecado, no se menciona nada de que deban ser castigados por ello. Sin embargo, en el Levítico podemos leer:

13. Si alguno se ayuntare (Según la RAE:`juntar, añadir, realizar el coito`) con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.

Levítico 20:13

Teniendo en cuenta la importancia que este libro ha tenido (al menos las partes que interesaban) a lo largo de toda la historia de occidente, ya sabemos de dónde surge la persecución contra la homosexualidad masculina. Sin embargo, aunque la femenina, es mencionada en el Nuevo Testamento (en una ocasión, eso sí), no recibe un mejor destino.

26. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el  uso natural por el que es contra naturaleza,

32. quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

Romanos 1:26-32

La represión en la práctica: ¿Fue la Iglesia la más severa?

Pese a que nos pueda sorprender, no.

La represión más severa contra la homosexualidad vino siempre por parte de la ley civil. En la época visigoda, los castigos civiles incluían la castración, y si fueran hombres casados, perderían sus bienes en favor de sus hijos y sus esposas recuperarían las arras y la libertad para volver a contraer otro matrimonio. Mientras tanto la Iglesia se limitaba a dar algunos azotes y, como mucho, el destierro (que es bastante, pero estamos comparando). La homosexualidad femenina ni siquiera estaba contemplada en la ley.

Hay una teoría que dice que quizá la Iglesia fuera más comprensiva debido a que entendían la dificil situación de los monjes en los monasterios. ¿Quién sabe? En cualquier caso, la razón no se puede demostrar.

monje-orando-ante-loa-cruz-de-San-Damiano
Claro, uno se agacha inocentemente a rezar y el resto se lía. Si es que van provocando.

Avanzando un poco en la Edad Media, vemos que los castigos civiles para los homosexuales se vuelven cada vez mayores. En el Fuero Real castellano creado por Alfonso X (El sabio para los amigos) no solo condenaba a la castración, sino que esta se realizaba de forma pública y, posteriormente, se llegaba a la muerte del condenado.

Habrá que esperar hasta el siglo XVI para que la mujer homosexual esté considerada por la ley. Gregorio López, jurista, las incluye dentro del término “sodomía” y, si bien condena a los hombres a muerte en la hoguera, reserva para ellas castigos más benignos. ¡A no ser que utilicen juguetitos que impliquen penetración! Entonces sí.

En cuanto a la Iglesia, la Inquisición castellana no se preocupó nunca demasiado por el tema de la homosexualidad y solo prestaba algo de atención cuando esta se mezclaba con la herejía (era habitual que algunas prácticas heréticas incluyeran ritos sexuales de diversos tipos). En cambio en Aragón tenían estos delitos bastante más en el punto de mira, incluyeran herejía o no. Aunque el castigo civil en Aragón era de muerte en la hoguera, rara vez se cumplía cuando el juicio era llevado a cabo por la Inquisición, siendo compensada en la mayor parte de los casos con una temporada en galeras (porque aislar a varios homosexuales en un barco, lejos de la mirada de la sociedad y de los curiosos, medio desnudos y sudando por el esfuerzo seguro que les ayudaba a “curarse”).

En cualquier caso, se han encontrado documentos en los que, ante la acusación de sodomía, el reo o algún familiar solicitaba la intervención inquisitorial en el caso (Ref: AHN, Inquisición, leg. 1699, exp. 20.). Lo cual, no nos debe llevar a engaño. En los procesos contra la homosexualidad se han registrado más torturas que en otro tipo de delitos.

Se puede decir que, en general, la Inquisición fue más benigna contra la sodomía que los tribunales civiles. A menudo anulaba sentencias de muerte y, al parecer, no ejecutó a nadie por esta razón después del primer tercio del siglo XVII.

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-Para más información recomiendo el trabajo de María Jesús Torquemada: Homosexualidad femenina y masculina en relación con el delito de sortilegios, en el cual está basado en gran medida este artículo.

-Para estudiar el porcentaje de condenas recomiendo el Catálogo de procesos inquisitoriales del Tribunal de Corte de Juan Blázquez Miguel.

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